Tíos y primos: los familiares de la primera dama ascendidos en el gobierno de Abelardo De La Espriella
14 de octubre de 2026
“Puedo ir a París y a donde quiera con mi plata”, dijo Ana Lucía Pineda Aruachán en una entrevista, en medio de las múltiples críticas por su presencia en la Semana de la Moda de París, donde presumió vestir diseños colombianos. El viaje fue apenas dos meses después del terremoto que dejó sin techo a 36.000 personas, cuya reconstrucción todavía está llena de preguntas sin respuesta. Parte de esos proyectos los lidera ella. A su regreso, la primera dama publicó videos junto a maquetas de obras que se desarrollarían a través de Colombia Luz y Sonrisas, la fundación de la que es representante legal. Lo que no ha dicho es cuánto dinero ha recogido ni cómo se va a distribuir.
Antes de convertirse en la esposa de Abelardo De La Espriella, Ana Lucía Pineda ya llevaba dos apellidos de peso en Córdoba. Los Pineda son reconocidos en Montería como una familia ganadera, vinculada a figuras políticas como el conservador Marcos Daniel Pineda. Los Aruachán, por su parte, son considerados en la región como “una dinastía conservadora de San Carlos”.
En ese árbol genealógico conviven congresistas señalados por corrupción, excónsules y una red de empresas. La influencia de la primera dama ya ha servido para ubicar a dos familiares en el Estado. Una de ellas es su prima. Aún cuando, en una reciente alocución, el presidente había advertido: “El que llegue a recomendar al primo se va”.

Los Pineda Aruachán
Ana Lucía es hija de Gabriel Antonio Pineda Pupo y Regina Aruachán Dahl, y creció con sus tres hermanos: Lilian María, María Victoria y José Gabriel. Ambas familias llevaban varias generaciones asentadas en Montería. La infancia transcurrió entre las fincas ganaderas de los Pineda en Montería y Cereté, los almuerzos en el Club Campestre y las calles de El Recreo, el barrio más exclusivo de la capital cordobesa.

El Recreo está formado por casonas amplias, jardines cuidados y rejas altas. Entre sus vecinos han figurado varios nombres del poder político regional, incluidos el congresista Marcos Daniel Pineda y otros integrantes de su familia. También han vivido allí los exsenadores Juan Manuel López Cabrales y Julio Manzur Abdala, ambos condenados por parapolítica. Manzur es, además, padre de Wadith Manzur, excongresista que permanece encarcelado por el escándalo de corrupción de la UNGRD.
El padre de Ana Lucía se mueve en el sector ganadero. Ha sido secretario técnico de Fedegán y, más recientemente, uno de los líderes de la Federación Ganadera de Córdoba. “Siempre han sido cercanos a los conservadores, al partido y a los políticos”, precisa la fuente local.
La que ha hecho carrera en lo público es la madre de la primera dama. En febrero de 2019, mediante el Decreto 160, el presidente Iván Duque la nombró cónsul de Colombia en Miami. El nombramiento fue criticado porque no tenía experiencia diplomática ni en relaciones exteriores. Su hoja de vida se limitaba a un título de administradora de empresas y, en lo público, a un paso por la Alcaldía de Montería. Estuvo en el cargo hasta noviembre de 2022, cuando el Decreto 2143, con la firma del entonces canciller Álvaro Leyva, puso fin a su nombramiento.

El poder de la familia de la primera dama no se queda en Montería, también se extiende a la red de empresas del hoy presidente. La pieza central es Lilian María Pineda, melliza de Ana Lucía, que hoy dirige o representa cinco compañías:
- Gerente general y financiera, y representante legal suplente de De la Espriella Lawyers Enterprise, la firma de abogados del presidente.
- Gerente de Mediterráneo Corp SAS, una empresa de construcción de obras.
- Gerente de Asesorías e Inversiones Sánchez Pineda, que tiene acciones en De la Espriella App.
- Presidenta de Cosenza, una empresa dedicada a la actividad inmobiliaria y, al mismo tiempo, a la ganadería, donde la primera dama figura como presidenta suplente. El cambio en la representación legal se registró el 6 de agosto, un día antes de la posesión presidencial.
- Representante legal de De la Espriella Style.

Junto a ella aparece casi siempre su esposo, el abogado Carlos Sánchez Cortés. Es director general de la firma y uno de los socios más cercanos del presidente. Figura como representante legal de De la Espriella Lawyers Enterprise y como subgerente de Mediterráneo Corp y de Asesorías e Inversiones Sánchez Pineda.
La hermana mayor, María Victoria, también tiene un lugar en este entramado. Es representante legal de Dominio De La Espriella, la empresa que produce y comercializa el vino Fratellone y el Ron Defensor. Además, aparece en De la Espriella Style y es representante legal suplente de Inversiones Sorez, una firma de administración empresarial cuyo representante legal es, de nuevo, su cuñado Carlos Sánchez. El esposo de María Victoria, Jorge Levi Ganem, es gerente administrativo de la Clínica IMAT Oncomédica Auna, en Montería. Allí ha aparecido recientemente la primera dama con su fundación, Colombia Luz y Sonrisas.

Los ascensos en la era del ‘Tigre’
El círculo familiar de Pineda Aruachán también ha llegado al Estado. En septiembre, la tía política de la primera dama, María Antonia Caro Sagre fue designada gerente regional de Prosperidad Social en Córdoba. Ella está casada con Jorge Enrique Pineda Pupo, hermano de su padre, Gabriel Antonio, a quien llaman Toño.
Según la hoja de vida que publicó en el SIGEP, es administradora de empresas, especialista en Gestión Empresarial y tiene experiencia en mercadeo, gestión social, recursos humanos y áreas administrativas. Antes del nombramiento era gerente de mercadeo de la Cámara de Comercio de Montería. Más allá de la administración, su trayectoria no muestra experiencia en los ejes centrales de la entidad que ahora dirige en el departamento.

La cercanía con la primera dama queda a la vista en fotografías de reuniones familiares, y en la presencia de Caro Sagre y su familia en la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella:

Otro de los ascensos en el círculo familiar fue el de María Carmenza Valverde, prima de la primera dama. Un trabajador del Banco Agrario le confirmó a VORÁGINE que, en la primera semana del nuevo gobierno, Valverde pasó de ser jefa de la Oficina de Control Disciplinario Interno a vicepresidenta ejecutiva de la entidad. Es abogada, especialista en Derecho Administrativo y Contratación Estatal, y ha trabajado en el sector privado y en entidades públicas como la Defensoría del Pueblo. También aparece junto a la primera dama en distintos eventos familiares:

‘Vida mía’
“La vi caminando y dije ‘esa cola no es de aquí’”. Así describe Abelardo De La Espriella el momento en que volvió a ver a Ana Lucía Pineda, después de varios años sin encontrarse. Se conocían desde niños, según él, sus familias siempre fueron amigas en Montería y la conoce desde que nació. Esa vez llamó a su madre para contarle que había visto a una de las “mellitas Pineda”. Diez días después, según relató el presidente en una entrevista, su madre citó a las tres hermanas Pineda Aruachán en la oficina de De la Espriella Lawyers. “Me las trajo a las tres. Como quien dice: aquí tienes a las tres para escoger a la que más te gusta”, contó. Él tenía 29 años y ella 19 cuando empezaron a salir. Se casaron en 2008 y hoy tienen cuatro hijos.
Ana Lucía no solo acompaña públicamente a su esposo en el día a día. También figura en algunas de sus empresas y propiedades, y una de ellas tiene un pasado ligado al paramilitarismo. En Estados Unidos, según el registro de propiedades de Florida, la pareja aparece como titular de una mansión en el condado de Miami-Dade avaluada en 5,1 millones de dólares. En ese mismo condado, De la Espriella tiene otra propiedad, avaluada en 628.000 dólares, a través de SGS Investments Global LLC y Anabela Corp, empresa en la que Pineda Aruachán figura como administradora.
En Colombia, el vínculo pasa por el predio Nueva Jerusalén, de 178 hectáreas, en Becerril, Cesar. Como reveló VORÁGINE, ese terreno hacía parte de una herencia de los hermanos Rodríguez Fuentes. Uno de ellos es Hugues Rodríguez Fuentes, alias ‘Comandante Barbie’, condenado en 2007 a nueve años de prisión por promover grupos paramilitares, una pena que nunca pagó en la cárcel. ‘Barbie’ también estuvo detenido un tiempo corto en Estados Unidos por narcotráfico, en un proceso en el que también eran señalados ‘Jorge 40’ y Hernán Giraldo.
De la Espriella le compró el lote a Martha Rodríguez Fuentes, hermana de ‘Barbie’, ocho meses después de la herencia, hacia finales de 2013. Pagó 680 millones de pesos. Luego lo transfirió a Cosenza, la empresa que preside su cuñada Lilian María y en la que la primera dama es presidenta suplente. El terreno está sobre un título minero de Drummond y limita con la hacienda El Carmen, que sigue siendo de ‘Barbie’. Según el Centro Nacional de Memoria Histórica y varios fallos judiciales, El Carmen funcionó como base y escuela de entrenamiento del Bloque Norte de las AUC, y allí se cometieron asesinatos.
Más detalles de la conexión entre Abelardo De La Espriella y alias Barbie en: ‘La tierra de un narcoparamilitar que pasó a manos de Abelardo de la Espriella’.
La fundación sin claridades
La Fundación Colombia Luz y Sonrisas de la que Ana Lucía Pineda es representante legal, según el RUES, se constituyó el pasado 7 de julio una vez De La Espriella ganó la segunda vuelta. Entre sus fundadoras también se encuentra Lina Pineda Pérez, prima del congresista Marcos Daniel Pineda. Fue a través de esta fundación que la primera dama recogió, incluso en canales oficiales, dineros y ayudas para los afectados del terremoto.
Aunque el senador Alejandro Ocampo interpuso una tutela solicitando transparencia sobre los recursos, el Juzgado 38 de Familia de Bogotá negó la acción contra la Presidencia de la República, el Ministerio de Hacienda, la Fundación Colombia Luz y Sonrisas y su representante legal, Ana Lucía Pineda. Estableció que no era procedente la solicitud por esa vía.
Y, por el momento, el balance entregado por la primera dama no da claridades sobre el destino del dinero. En un listado de avances da a conocer que han ayudado a la tragedia del terremoto con más de 1.200 voluntarios, 24 empresas de transporte aliadas, más de 5.000 toneladas de ayuda entregadas y que ya inició la reconstrucción de 27 viviendas en Quibdó.
Las dudas permanecen en el Congreso, según dio a conocer la representante Cathy Juvinao en una entrevista para Tercer Canal: “No es una labor de la primera dama estructurar proyectos de vivienda para la reconstrucción después del terremoto, eso es una labor del Ministerio de Vivienda (…) El Estado tiene sus instancias y sus ministerios para eso. Esto lo debe manejar el ministro de Vivienda porque esa es la manera en que le podemos pedir cuentas”.
Además, el 12 de octubre Noticias Uno denunció que la Fundación Colombia Luz y Sonrisas no habría estado inscrita en el Régimen Tributario Especial (RTE). Esa inscripción es la que, según los expertos consultados por el noticiero, le permitiría recibir donaciones con vigilancia tributaria. El plazo para tramitarla venció el 30 de junio y la fundación solo presentó la solicitud el 20 de agosto, cuando también ajustó sus estatutos. Como la DIAN tiene hasta cuatro meses para responder, el noticiero advirtió que las ayudas recibidas mientras tanto quedarían sin control fiscal.
Este 13 de octubre la DIAN aseguró, a través de un comunicado, que la fundación está debidamente registrada en el RTE, que tiene el RUT vigente y que el planteamiento del noticiero no es jurídicamente acertado. Según la entidad, cualquier organización sin ánimo de lucro legalmente constituida puede recibir donaciones para cumplir su objeto social, pertenezca o no a ese régimen. La diferencia está en que, si está inscrita, quienes donan pueden obtener certificados para acceder a beneficios tributarios.
La aclaración, sin embargo, no resuelve las preguntas de fondo: ¿cuánto dinero se recaudó? ¿cómo va a distribuirse? ¿por qué no se ha destinado al Fondo Milagro? Tampoco hay claridad sobre el permiso de la fundación durante los primeros días después del terremoto, entre el 10 y el 20 de agosto, periodo en el que no se había realizado la solicitud de registro en el RTE.
Los Pineda del Congreso
El parentesco más visible en la política es el que une a Ana Lucía Pineda con el senador conservador Marcos Daniel Pineda García, su primo, según la Silla Vacía. Es hijo de Marcos Pineda Cabrales, y de la exsenadora Nora García Burgos. Marcos Daniel fue dos veces alcalde de Montería, entre 2008 y 2011; y entre 2016 y 2019. Llegó al Senado en 2022. Es también uno de los vecinos de El Recreo, el barrio donde creció la primera dama y carga con varios señalamientos ante la justicia.

El principal frente judicial de Marcos Daniel es el coliseo Miguel Happy Lora. En 2011 y 2012, la Gobernación de Córdoba, la Alcaldía de Montería y el Fondo Mixto para la Promoción del Deporte firmaron convenios por unos 12.500 millones de pesos, financiados con regalías, para rehabilitar el escenario. Debía estar listo en noviembre de 2012 para los Juegos Nacionales, pero se entregó en 2017 y, según El Heraldo, con cambios sustanciales frente a lo contratado.
En junio de 2017, cuando era alcalde por segunda vez, el CTI lo capturó junto con el exalcalde Carlos Eduardo Correa, que entonces era alto consejero presidencial. La Fiscalía le imputó cinco delitos: peculado por apropiación, contrato sin cumplimiento de requisitos legales, interés indebido en la celebración de contratos, prevaricato por omisión y falsedad ideológica en documento público. Pineda no aceptó los cargos.
Una semana después, una jueza de garantías de Bogotá le negó a la Fiscalía la medida de aseguramiento y él quedó en libertad. En 2021, según La Silla Vacía, la Procuraduría y la Contraloría pidieron archivar el caso. Aun así, en la relación de procesos activos contra congresistas que publicó la Corte Suprema en febrero de 2026, Marcos Daniel aparece con un expediente abierto por esos mismos cinco delitos.
Su madre, Nora García Burgos, fue senadora conservadora durante tres periodos desde 2010. Es hija del exministro Amaury García Burgos, asesinado en 1993. La Sala Penal de la Corte Suprema la investigó por parapolítica a partir de una denuncia anónima. Según esa denuncia, para las elecciones de 2006 había sido segundo renglón de Miguel de la Espriella, condenado por parapolítica, y habría recibido 400 millones de pesos de Salvatore Mancuso. En febrero de 2018, después de practicar pruebas, la Corte archivó la investigación.
El círculo se completa con Adolfo Pineda García, hermano del senador. Fue secretario general del Partido Conservador desde febrero de 2023, cuando Efraín Cepeda asumió la presidencia del partido, y siguió en el cargo tras la reelección de Cepeda en 2025. Unos tres años después anunció su renuncia en X, con el argumento de que los ciclos deben cerrarse. Y la hermana de Adolfo y Marcos Daniel, María Paula Pineda, esposa de Carlos Camargo, expresidente del Consejo Nacional Electoral, ha aparecido en contextos sociales junto a la primera dama.
La primera dama no solo es visible cuando va de la mano junto a su esposo Abelardo De La Espriella, lo es a través de sus conexiones familiares y la influencia de su familia en la red empresarial de su esposo.
VORÁGINE contactó a la oficina de comunicaciones de la primera dama, pero a la fecha de la publicación no recibimos respuesta a nuestras inquietudes.