Armando de Jesús Gnecco, alias Mandarino, tiene la empresa Inversiones Gneccos S.A.S., que le suministra combustibles a vehículos oficiales, entre ellos varios de uso militar en el Cesar. VORÁGINE investigó y encontró que ha recibido contratos por más de $1.000 millones.
31 de octubre de 2023
Por: Andrés Felipe Carmona Barrero / Ilustración: Camila Santafé
Gnecco Marquitos Figueroa

Armando de Jesús Gnecco Vega, miembro del clan más poderoso del Cesar, fue vinculado en 2019 a la investigación por narcotráfico en contra de Marquitos Figueroa y el ‘Ñeñe’ Hernández. La Fiscalía, para entonces, decretó medidas cautelares con fines de extinción de dominio a una empresa de su propiedad que ha tenido contratos por más de $1.099 millones en entidades del Cesar, una de ellas la alcaldía de Valledupar.  

Gnecco Vega es primo de José Alfredo Gnecco Zuleta, senador indagado por la Corte Suprema por la supuesta compra de votos, investigación que fue asumida por el magistrado Francisco Farfán. Este jurista está hoy en la mira de la Corte por supuestamente haber advertido a Cielo Gnecco, la matrona del Clan Gnecco, de que las autoridades tenían una orden de captura en contra de ella, lo que generó su fuga.

Sin embargo, hoy se conoció que una fiscal de Valledupar, Cesar, revocó dicho requerimiento judicial en contra de la líder política. Por esto el mismo ente acusador ordenó a la Dirección Especializada contra la Corrupción que investigara a la fiscal quinta especializada (Nancy del Carmen Martínez) por levantar la orden de captura que tenía Cielo Gnecco por los delitos de secuestro extorsivo, homicidio en persona protegida y concierto para delinquir agravado. 

Armando de Jesús, también conocido por las autoridades como ‘Mandarino’, es de hecho sobrino de Cielo Gnecco, quien le hizo campaña a la hoy electa gobernadora de ese departamento Elvia Milena Sanjuán. La nueva mandataria llegó con el apoyo del Partido de la U, Liberal, Conservador y Cambio Radical. Armando Gnecco también es primo de Luis Alberto Monsalvo Gnecco, el suspendido gobernador del Cesar que es hijo de Cielo. 

Gnecco Vega tiene una empresa que se llama Inversiones Gneccos S.A.S. que constituyó en Valledupar el 5 de abril de 2003 junto a sus tres hijos. La empresa fue constituida con $6 millones.

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Esa organización empresarial está actualmente bajo embargo de la Fiscalía 43 de Extinción de Dominio de Bogotá a través de oficio emitido el 31 de mayo de 2019 e inscrito en la Cámara de Comercio de ese municipio el 11 de abril de este año. Junto a esa empresa están también cobijadas con la medida tres estaciones de gasolina y servitecas de su propiedad en Valledupar, Bosconia y El Paso, en el Cesar, como lo prueban documentos del expediente de Inversiones Gneccos.

Dicha organización, bajo administración de la Sociedad de Activos Especiales (SAE) desde el 23 de septiembre de 2019, se dedica a la venta de combustible para vehículos, productos de limpieza para automotores y comercialización de materias primas agropecuarias y animales vivos. Pese al proceso judicial que afronta, Armando Gnecco se sigue moviendo con su negocio de combustibles para contratar con la alcaldía de Valledupar y los hospitales públicos Rosario Pumarejo, San Juan Bosco, Marino Zuleta y Camilo Villazón, en el Cesar, para firmar contratos que ya suman más de $1.099 millones.

Entre los contratos de la alcaldía de Valledupar con el sobrino de Cielo Gnecco, aliado de Marquitos Figueroa, está uno que fue firmado el 9 de diciembre de 2020 por Margaret Arzuaga Mendoza, como secretaria general de la Alcaldía de Valledupar, y Jairo Elías Cruz Pino, quien para entonces había sido delegado por la SAE como el depositario de la sociedad comercial Inversiones Gneccos S.A.S. en proceso de extinción de dominio. El monto contratado, bajo la modalidad de selección abreviada de menor cuantía, fue de $245 millones para ser ejecutado en 20 días nada más. 

En los registros del Secop quedó evidenciado que el mismo Armando de Jesús Gnecco Vega, como proveedor, aprobó en el sistema dicho contrato el 7 de diciembre de 2020 a las 4:51 p.m., lo mismo hizo la funcionaria Margaret Arzuaga ese mismo día a las 5:01 p.m., diez minutos después.

El objeto contractual era “suministro de combustible para los vehículos del Batallón de la Décima Brigada Blindada N° 10, del Batallón de Artillería N°2, Policía Nacional y Migración Colombia”. Aunque la ley no prohíbe a empresas en proceso de extinción de dominio contratar con el Estado, según consultas hechas a la SAE y un abogado penalista, no deja de plantear cuestionamientos que una alcaldía adquiera servicios con una empresa cuyo fundador es una persona bajo investigación en un proceso contra el narcotraficante Marquitos Figueroa. 

En la carpeta de 28 anexos que soportan el contrato, se lee que Inversiones Gneccos S.A.S. acreditó experiencia con un certificado de la Cooperativa Multiactiva de Transporte de Material de Arrastre para la Construcción del Cesar, cuyas siglas son Coomultracesar. Se trata de un oficio del 23 de junio de 2015 y que aparece firmado por Juan Carlos Meriño, quien funge como gerente. 

En ese oficio de la organización colectiva, con sede en Bosconia, Cesar, se certifica que Inversiones Gneccos es “proveedor de combustible desde abril del 2014 hasta 31 de mayo del 2015”. “En el año prestaron sus servicios en una cuantía de $1.660.000.000 (mil seiscientos sesenta millones de pesos)”, se lee en el documento que para la firma y ejecución del contrato, diciembre de 2020, ya estaba desactualizado porque no correspondía al año de la firma del documento contractual. 

Aunque fue un proceso de contratación abierto para recibir distintas propuestas de oferentes, este solo le fue adjudicado a Inversiones Gneccos S.A.S., quien se presentó como único proponente en el proceso. 

La alcaldía de Valledupar le adjudicó el contrato porque dicha empresa “cumple financieramente” y además acreditó la experiencia necesaria en el mismo objeto contractual: suministrar combustible a entidades públicas, se lee en los documentos del contrato en el Secop.  

En el contrató quedó establecido, como una obligación del municipio de Valledupar, que dicha entidad se reservaba “el derecho de ejercer vigilancia sobre el mismo a través de la Secretaría de Gobierno y se obliga para con el contratista a pagar el valor del contrato en la forma convenida”. Es decir, la misma Alcaldía anunciaba que no le haría seguimiento o vigilancia al mismo. 

Al 31 de diciembre de 2019 dicha compañía reportaba activos totales por $2.800 millones, de los cuales $2.305 eran patrimonio y solo de pérdida operaciones reportaba $220 millones. Desde VORÁGINE buscamos respuestas de la alcaldía de Valledupar, pero al momento no se ha obtenido ninguna. 

Antes de ese contrato, la alcaldía de Valledupar ya había suscrito dos más con la misma empresa, que para el momento ya estaba en proceso de extinción de dominio. Uno fue bajo el mismo objeto social: contratar el servicio de combustible, pero esta vez solo para tanquear vehículos de la Décima Brigada Blindada y el Batallón de Artillería N° 2, por valor de $52 millones. 

Fue ejecutado entre el 18 de agosto de 2020 y el 31 de diciembre de 2020 y se firmó bajo la misma modalidad: mínima cuantía. De nuevo, el único proponente ganador fue Inversiones Gneccos S.A.S. 

El otro contrato firmado con la alcaldía de Valledupar tenía por objeto suministrar combustible a los vehículos del Hospital Marino Zuleta Ramirez. Dicho servicio fue contratado por $30 millones para ser prestado entre el 17 de septiembre de 2020 y el 31 de diciembre del mismo año.

Entre el 7 de octubre de 2022 y el 13 de julio de 2023 Inversiones Gneccos S.A.S. ha recibido contratos por $82 millones para el suministro de combustible a vehículos del Hospital Marino Zuleta, de La Paz, Cesar. 

Además, la misma empresa recibió entre el 5 de febrero de 2021 y el 27 de diciembre del año pasado un total de $80 millones para el mismo objeto contractual: suministrar combustible a vehículos, esta vez para el Hospital Camilo Villazón Pumarejo, en Pueblo Bello, Cesar. Otros hospitales con contratación con Inversiones Gneccos S.A.S han sido el Rosario Pumarejo, en Valledupar, con $204 millones entre 2017 y 2022, y San Juan Bosco de Bosconia, con $353 millones entre 2020 y 2023.

“Mandarino’ es el ala oscura de los Gnecco”

La periodista María Jimena Duzán, en un especial publicado en Semana, llamado ‘Mafialand’, entrevistó a Ariel Ávila, para entonces investigador de la Fundación Paz y Reconciliación, Pares. Él actualmente es senador. Ávila le había seguido la pista a Armando de Jesús Gnecco, a quien calificó en la publicación como “el ala oscura” de dicha familia que “mantiene mucha cercanía con la ilegalidad”.

El 11 de junio de 2019 ‘Mandarino’ fue vinculado públicamente por la Fiscalía a una investigación junto al ‘Ñeñe’ Hernández. En ese momento informaron que habían sido ocupados bienes por $1,2 billones que habrían sido adquiridos con dineros del narcotráfico y que estaban a nombre del narco Marquitos Figueroa, en los que figuraban también varios de sus familiares y amigos, entre ellos el  ‘Ñeñe’ y Armando Gnecco.

Para entonces, los bienes bajo extinción de dominio y dejados a disposición de la SAE eran 6.000 hectáreas de tierra; 10 establecimientos; 11 sociedades relacionadas con el comercio de hidrocarburos; 76 vehículos; 11.949 cabezas de ganado; 5 estaciones de combustible y 72 inmuebles.

Ariel Ávila, en ese entonces, dijo a Semana que los Gnecco actuaban como un clan familiar que infiltró “en gran parte las autoridades” para lograr sortear procesos judiciales en su contra. “Funciona como una autocracia: ellos tienen el gobernador actual, (Luis Alberto) Monsalvo Gnecco, que estuvo procesado por varios temas, uno muy delicado por invasión de tierras (…) y en segunda instancia voltearon todos los votos y milagrosamente quedó libre”, dijo Ávila en ese momento.

Pero ‘Mandarino’, como le han llamado las autoridades en documentos oficiales, también fue mencionado en una reciente investigación periodística de la Revista Raya, en alianza con Liga contra el Silencio, titulada ‘Armas del Estado unen al clan Gnecco y al ‘Ñeñe’ Hernández’.

En ese trabajo, replicado por VORÁGINE en abril pasado, se reveló que a Armando de Jesús Gnecco, quien en 2014 estuvo preso por homicidio, el Estado le autorizó el uso de una subametralladora Uzi, una carabina Franchi, cuatro pistolas 9 milímetros y la implementación de once escoltas.

“El patrimonio económico de Armando Gnecco, según lo reportado por la Fiscalía, incluía una constructora, una piscícola y seis estaciones de gasolina para carros y aviones en los departamentos de Cesar, La Guajira y Atlántico. Gnecco’s SAS, a través de la cual obtuvo las armas, es una de las empresas con las que Gnecco alcanzó a sumar activos por más de $13.000 millones hasta 2019, cuando las propiedades fueron decomisadas por la Sociedad de Activos Especiales (SAE)”, reportó en su momento el medio Raya y la Liga contra el Silencio.

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